María Eugenia Vidal con los intendentes que aún están en sus cargos, en la localidad deGonnet, República de los Niños, trata de que se aseguren los municipios propios y se pueda aumentar la cantidad de votos favorables de los candidatos denominados “sin tierra” desde la fecha y hasta las elecciones del 27 de octubre.

Lo que se busca es descontarle a la oposición los 18 puntos de ventaja que logro en las PASO, tarea que resultaría difícil de lograr, ante un electorado que prácticamente es poco propenso a cambiar su voto.

En algunos distritos se jugará con boleta completa y en otros con boleta corta, buscando algunos municipalizar la campaña. Sin embargo los Intendentes que perdieron en las PASO, también lo hicieron con un importante porcentaje de diferencia, lo cual demuestra que el problema se da en una mala imagen y falta de gestión donde realmente hacia falta, los casos a mencionar serían varios y son aquellos que ya serían irrecuperables por el alto porcentaje de diferencia obtenido por la oposición política en la PASO. Solo dos distritos, aún pueden recuperar el terreno perdido y se pueden sumar a Jorge Macri y Gustavo Posse, el resto esta en una situación incomoda.

El estar más cerca de la gente, ya no serviría de mucho, toda vez que los programas de campaña no resultaron creíbles y que muchos candidatos “sin tierra” no llegaban a ser conocidos en sus propios distritos, tenían mala imagen o bien no lograron instalarse en el imaginario colectivo.

Si la concurrencia a las urnas fuese mayor, también es mayor el riesgo de que los porcentajes de la oposición política se agranden, teniéndose en cuenta la base peronista subsistente en los cordones del conurbano bonaerense, donde esta el mayor peso electoral, a los que hay que agregar el voto del área rural productiva que también golpeo a Macri.

Juntos por el Cambio expone 69 municipios. Perdió en 19. Si las urnas dan el mismo resultado en octubre, el Frente de Todos gobernará 87 intendencias. Cada candidato, frente a este panorama, está en libertad de adecuar la campaña conforme a sus necesidades.

Quedan menos de 70 días para reforzar el poder territorial de Julio Garro (La Plata), Martiniano Molina (Quilmes), Néstor Grindetti (Lanús), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Ramiro Tagliaferro (Morón), Héctor Gay (Bahía Blanca), Nicolás Ducoté (Pilar) y Jorge Nedela (Berisso).

Claro que todo cambio en el votante dependerá de las medidas económicas que toma Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, a fin de favorecer a un electorado que voto pensando en el bolsillo, sin importarle si los que votaba eran impresentables, chorros o estafadores como dice el tango, el voto bronca tuvo que ver con lo que el mismo gobierno genero y existe la posibilidad de que aún se mantenga estable en la primera vuelta, en la creencia de que Alberto Fernández va a favorecerlos si llega a la presidencia.

Sin embargo ello no aparece como viable, dado que debería devaluar el peso, aún más de lo que esta con el fin de bajar la inflación y contener al dólar con las reservas que puedan quedarle disponibles en el Banco Central, con un problema a resolver que es: si establece un sistema económico cerrado y no se abona al FMI, los capitales internacionales no vendrán a la Argentina, quedaremos sin el apoyo de EE. UU. y sin inversión extranjera productiva se volverá a repetir la historia de las crisis monetarias y sociales o peor aún, se caminará hacia la ingobernabilidad del sistema, con todos los conflictos sociales que ello pueda significar, peor aún si Brasil se aleja del MERCOSUR.