Todos los días los pervertidos sexuales, son noticia en los diario de todo el país, hoy le toco a Jonathan Fabbro ser condenado por abusar sexualmente de su ahijada y sobrina cuando tenía entre 5 y 11 años, a 14 años de prisión.

Los abusos sexuales, la violencia intrafamiliar y de género, en general son provocadas por parejas que son convivientes de la madre de las criaturas.

Todo comienza por el manoseo y actitudes que si uno las observa detenidamente, puede descubrirlas en el victimario o en sus victimas que en general comienzan a tener problemas de estudio, cambios de carácter, abandono de su persona, llegando incluso a los intentos de suicidio.

Estas conductas deben ser observadas y denunciadas en las Comisarías de la Mujer o directamente en las Unidades de Investigación Fiscales que se encuentren de turno, NO DEBEN DEJARSE PASAR, hacer eso es un error, como lo es no creerle a la persona abusada, ANTE LA DUDA hay que denunciar y pedir la separación del hogar del victimario.

Otra medida precautoria es tratar de conocer los antecedentes familiares del que puede llegar a ser una posible pareja conviviente, para ver si su perfil se encuadra en una persona que puede haber sufrido violencia intrafamiliar de niño, a lo que al que sumarle el motivo por el cual se separo de su ex- esposa o anterior pareja y si ello es concurrente con la violencia de género o sexual, hay que pensar dos veces con quién uno va a formar pareja, máxima si hay niñas o niños menores en el hogar.

Prevenirse es la clave porque la Justicia y la policía (el Estado) no esta en el interior privado del hogar y no puede intervenir sin un motivo valido, ese motivo es la denuncia penal, aunque fuese por “acoso”, que no es lo mismo que el abuso sexual, pero va camino a ello.

Muy rara vez se da en padres de sangre, pero sin en otros familiares a veces directos, por ello vale la pena observar actitudes que en general la persona con tendencias perversas, repite como un ritual, hasta que logra su cometido. No olvidar: Prevenir es la clave para evitar todo tipo de violencia intrafamiliar y de género o abuso sexual.

NOTA: El dibujo ilustrativo pertenece a Gallego y Rey