En la mañana de hoy, la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires, dio a conocer el escrutinio definitivo de las PASO, el cual arrojo lo siguiente:

Para Gobernador y Vice: con 13.185.036 votantes habilitados y 75,41% de participación electoral

FRENTE NOS: 168.223 votos, el 1,8% del padrón

FRENTE DE IZQUIERDA Y DEL TRABAJO -UNIDAD: 321.876 votos, 3,45% del padrón

JUNTOS POR EL CAMBIO: 3.223.460 votos,34,64% del padrón

FRENTE DE TODOS: 4.921.536 votos, 52,74% del padrón

CONSENSO FEDERAL: 575.202 votos, el 6,16% del padrón

La diferencia que saca Kicilloff – Magario en Provincia de Buenos Aires es de 1.698.076 votos. Si se tiene en cuenta la cantidad de votos en blanco y nulos de 689.862 que tiene tendencia a bajar en las generales, y que tiende a aumentar la cantidad de electores en Octubre, María Eugenia Vidal puede aún tener otra oportunidad, aunque esta dependerá de las medidas económicas que tome y del trabajo territorial que puedan realizar sus acompañante partidarios. La posibilidad es remota pero esta en el campo político.

FLORENCIO VARELA: Votos para Intendente y Concejales

FRENTE NOS: 3.629 votos, 1,7% del padrón

FRENTE DE IZQUIERDA Y TRABAJO -UNIDAD: 7.724 votos, 3,61% del padrón

JUNTOS POR EL CAMBIO: 58.697 votos, 27,42% del padrón

FRENTE DE TODOS (2listas) 109.467 votos, 51,11% del padrón

CONSENSO FEDERAL: 28.420 votos, 13,28% del padrón

Aquí la diferencia entre Watsón – Alaniz, con 332.354 electores habilitados y el 75,35% de participación, es de 50.770 votos a favor del primer candidato y aunque el voto en blanco, llego a los 24.790 y el nulo a 1.145, la Alianza Unidad Ciudadana mantuvo relativamente, el mismo resultado que en el año 2017. Por su parte, la Alianza CAMBIEMOS Buenos Aires, perdió 14.668 votos en relación al mismo periodo comparado.

Si bien hay partidos que no alcanzaron llegar al porcentaje requerido para competir en octubre y quedaron fuera de la competencia electoral, la mayoría de sus votantes, teniendo en cuenta la ideología hasta hoy imperante en la población Varelense, se volcaría a Unidad Ciudadana, otros no votarían a ninguno de los dos (caso de la Unidad Izquierda, Socialistas, y Renovador Federal u otros con menor porcentaje). Los demás se repartirían entre CONSENSO FEDERAL Y JUNTOS POR EL CAMBIO, aunque a éste último no le alcanzaría más que para afirmar tres de las bancas de concejales en juego, dos irían para CONSENSO FEDERAL y siete a UNIDAD CIUDADANA, lo que haría que sigan con mayoría en el Concejo Deliberante local.