Ya se esta evaluando en su entorno que la única forma de que María Eugenia Vidal llegue a recuperar los votos que perdió en la Provincia de Buenos Aires a manos de Axel Kiciloff- Magario, solo serían posibles de recuperar utilizando la boleta corta, es decir sin la formula presidencial de Mauricio Macri como cabeza de lista.

Esta mas que claro que la gobernadora, quién mantenía la mejor imagen e intención de votos para ser re-electa, perdió las PASO por llevar como cabeza de lista a un Mauricio Macri, deteriorado en su imagen e intención de voto por los errores cometidos en la aplicación del plan económico que resultó perjudicando a los que menos tienen, a una clase media que vio como empezaba a decaer y a cientos de PYMES y comerciantes que bajaron sus persianas a lo largo y ancho del país.

En política muchos acompañan hasta la puerta del cementerio, pero no ingresan, nada quieren saber con los muertos y menos cuando tienen pocas posibilidades de resucitar.

La formula Fernández – Fernández, supero a la de Macri en las PASO por más de cuatro millones y medio de votos, lo que solo un milagro haría que sea re-electo.

Vidal, sin Macri encabezando la lista en la Provincia de Buenos Aires, aún tiene la posibilidad de lograr ganar la contienda electoral, claro que para ello debe re-evaluar su relación con el presidente y lo que éste genera en la mayor parte de la sociedad, en especial en la Bonaerense.

Si Vidal sigue acompañando a Macri, perderá también la Provincia de Buenos Aires y con ello quedarán definitivamente huérfanos los Intendentes del conurbano bonaerense que la Alianza CAMBIEMOS, logró que llegaran a los gobiernos locales y también perderán peso en el Senado y Cámara de diputados provincial, caminando paralelamente hacia la ruptura de una Alianza que no ha logrado mas que unos pocos objetivos de todos los prometidos al inicio de la gestión de gobierno, a nivel nacional.