Según publica el INDEC, los resultados del segundo trimestre de 2019 correspondientes al total de aglomerados urbanos muestran que la tasa de actividad es de 47,7%, la tasa de empleo es de 42,6%, la tasa de desocupación es de 10,6% y el aumento de precios se ubica en el 4,7%.

En el primer semestre de 2019 el porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza era del 25,4%; estos comprendian el 35,4% de las personas. Dentro de este conjunto se distingue un 5,5% de hogares indigentes, que incluyen el 7,7% de las personas. Los indicadores mencionados registran una suba de la pobreza y la indigencia con respecto al segundo semestre de 2018 y también respecto de los consignados en el primer semestre de 2018.

Con respecto al primer trimestre del segundo semestre de 2019, la pobreza habría superado el 36,5%, debido a las devaluaciones, aumento de precios de la canasta básica en relación al dólar, sueldos afectados por la inflación y aumentos de servicios básicos como Obras sociales, telefónica y TV por cable, además de medicamentos y materiales de construcción. También se genera una restricción importante en gastos con tarjetas de crédito

De dichas tasas, solo la de actividad presenta una diferencia estadísticamente significativa con respecto al trimestre anterior, mientras que los incrementos interanuales en las tres tasas revisten significancia estadística: la tasa de actividad crece 1,3 puntos porcentuales (p.p.), la tasa de empleo aumenta 0,7 p.p. y la tasa de desocupación sube 1,0 p.p.

Se destacan, además, aumentos estadísticamente significativos en la tasa de subocupación, tanto en la comparación intertrimestral como en la interanual (de 1,9 y 1,4 p.p. respectivamente). La tasa de ocupados demandantes de empleo también se incrementa significativamente en la comparación interanual (crece 2,3 p.p.).

Un panorama dificil de revertir para el gobierno actual y menos sin la ayuda del FMI