A éste medio han llegado varias publicaciones y videos de personas que se esconden bajo nombre supuestos e inclusive una de ellas tiene una página de facebook a nombre de una mujer, aunque también parece utilizarla su esposo o pareja a los fines de dar a conocer publicamente el accionar del hoy Candidato Mario Kanashiro de la Agrupación “Sanar Varela”.

Esta claro que el mencionado doctor y candidato es una parte del riñón de Pereyra y Watson al ser su Subsecretario de Salud, al igual que la otra candidata fuertemente cuestionada: Marcela Ochs que trabaja en el Municipio Varelense y hacen campaña política sin pedir licencia, cobrando ambos sus respectivos sueldos, lo cual no es ilegal, quizás limita con lo moral, aunque muchos en este sentido no dan ejemplo alguno, pero como de algo hay que vivir es casi justo que no renuncien, sino Ochs la pasaría mal, no Kanashiro que ejerce como médico.

También esta claro que existiría -por comentarios de sus ex integrantes de la lista- un accionar que consideran sucio y traicionero de Kanashiro al formar su lista de candidatos y como consecuencia, le renunciarion la mayoría, aunque nadie lo denuncio en la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires y finalmente esta le aprobó una lista incompleta que no cubre todos los cargos electivos.

También se hizo llegar a este portal que el “compañero GIUSTI” habría intentado presentar en las fiscalías descentralizadas una denuncia contra Kanashiro que no fue recibida, por fundamentarse en vaguedades, sin pruebas concretas algunas ¿ahora GIUSTI no era el esposo de Ochs? ¿patea contra su mujer o se separo?. No se sabe.

Lo claro, es que el intento de desprestigio de ambos candidatos aquí mencionados por personas que no aportan nada probatorio, no sirve y viendo que el Dr. logro con su primer lista 28.000 votos, si solamente mantiene un poco más de la mitad, tendrá a Marcela Ochs, sentada en una banca del Concejo Deliberante, no así a la hija en el Consejo Escolar, porque no le alcanza el porcentaje que fija el sistema D’Hont.

Obviamente que Ochs no va “a sanar varela”, al estar sola, al poco tiempo se pasaría a las filas oficialistas y Kanashiro va a quedar nuevamente en soledad, en función de que sus acciones no le habrían traido simpatizantes sino gente que no lo quiere ni ver, ni tampoco votar.

La polémica va a seguir, porque las heridas aún sangran y no van a cerrar ni después del 27 de octubre, en una Agrupación que no tiene sustento político alguno y menos planes de gobierno, sino ambiciones personales de unos pocos personajes.