En pocas días más, se inaugurará el edificio de la U.B.A.nos Aires. Se trata de «Cero + Infinito», que llevará la firma del arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, quien junto a otro egresado, pero de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Sebastián Ceria, hicieron una importante donación y dió el puntapié que permitió la construcción de este pabellón que suma aulas, oficinas y auditorios para los estudiantes y trabajadores de las ciencias duras.

Lino Barañao, secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, confirmó a este medio que esperan poder inaugurarlo en noviembre, después de las elecciones. Es decir que, para marzo, debería estar en pleno funcionamiento.

La obra se implanta en Ciudad Universitaria, en Núñez, que por muchos años padeció el abandono. Por momentos, se transformaba en una playa de estacionamiento «gestionada» por la barra brava de River, cuando se jugaban partidos en el Monumental; operaban también trapitos y junto al Pabellón 3 -el de FADU- hubo terrenos ocupados por un grupo de personas que había construido casas y hasta baños. A todo esto se sumaba un espacio público degradado: autos estacionados por todos lados -obstruyendo veredas, canteros, ochavas y sendas peatonales- y falta de infraestructura básica, como paradas de colectivos.

Según detallaron desde la Secretaría de Ciencia, los usos de «Cero + Infinito» estarían definidos: en la planta baja funcionaran los usos académicos, en 35 aulas. En 12 de ellas habrá laboratorios con equipamiento informático. También habrá áreas de usos comunes para los estudiantes y 5 salas para seminarios, acustizadas, con alfombra y equipamiento multimedia (3 con butacas tipo auditorio). Y en el primer piso, las oficinas administrativas, espacios de investigación en donde trabajará el Instituto de Cálculo, el Departamento de Computación, la carrera de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos y habrá salas para el CELFI (Centro Latinoamericano de Formación Interdisciplinaria).

Por otra parte, fuentes de la UBA le dijeron a Clarín​ que un convenio que se firmó en los últimos días se estableció que el edificio dependerá de la Secretaria de Relaciones Internacionales de la UBA, aunque reconocieron que será en coordinación con  Secretaria de Ciencia.

Unos meses atrás, el presidente Mauricio Macri visitó el edificio un sábado y en sus redes sociales publicó un video mostrando las obras, pero sin dar demasiados datos sobre la historia de cómo se gestó, lo que provocó muchas críticas de la comunidad científica y universitaria.

En la segunda gestión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se logró un crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y 35 millones de dólares fueron destinados a la construcción del edificio. La obra concreta se extendió entre diciembre de 2016 y abril de 2019.

Ahora se espera que en pocos días comience a llegar el equipamiento interior. «Mi objetivo será convocar para la inauguración a las dos gestiones que participaron, la de Cristina Fernández y la actual. Y por supuesto a toda la comunidad de la UBA», confirmó Barañao a Clarín. Por este motivo, la inauguración está prevista para noviembre.

Los estudiantes de Ciudad Universitaria podrán circular y conectar el Pabellón 1 y 2 a través del hall central de «Cero + Infinito». Tendrán la oportunidad de ver los dos pulmones verdes que representan el «cero» y el «infinito» -éste último con las especies de árboles que durante décadas crecieron en este lugar- y apropiarse de un edificio que podría transformarse en un ícono de relevancia arquitectónica en Buenos Aires.

Fuente y Foto: Diario Clarín