Columna de opinión: Politólogo Norberto Quaglia

Estimada Greta, la reunión de la cumbre sobre cambio climático en la ONU llevada a cabo en Nueva York, ha terminado y a pesar de tu esfuerzo y reclamo que se ha difundido pero no escuchado, ha fracasado, los países grandes y ricos siguen sin escuchar los reclamos de los países chicos y pobres. Mucho se ha hablado sobre el daño que el hombre le está ocasionando al planeta, sobre lo irreparable de los mismos y sus consecuencias. Tema que moviliza a miles y miles de personas que procuran protegerlo del mal que se le está haciendo.

Sobre este particular asunto, quisiera reflexionar y pienso que pesar de todo lo que viene haciendo el hombre sobre la tierra, a pesar de sus descuidos, de sus acciones conscientes o inconscientes, a pesar de todo el daño responsable o irresponsable, que viene ocasionándole, ese ser vivo que es la tierra va a permanecer con vida.

Ella ya nos ha demostrado que si bien su capacidad de reacción es muy lenta, casi imperceptible, reacciona aunque nosotros no lo podamos notar. Al mismo tiempo su capacidad de recuperación es casi increíble, es muy grande, hasta podríamos decir que es majestuosa e inconmensurable, esas capacidades propias del planeta le van a permitir mantenerse indemne y por supuesto a salvo del hombre, como ya lo ha hecho acaso anteriormente.

Lo malo de todo esto y sobre lo que deberíamos tener especial cuidado, es que para poder sobrevivir, la tierra va a destruir a sus amenazas, y después de hacerlo, cosa que seguramente hará muy lentamente, va a seguir flotando en el espacio, girando en su órbita celeste sin inmutarse de haber devorado a sus hijos, gestando en su seno nuevas especies, nuevos amaneceres, incubando nuevas historias, y así esa gran madre dará vida a nuevos esplendores y seguramente a otras humanidades.

Con mis mejores deseos.
Norberto Quaglia