La política es el arte de lo posible, pero siempre lo ha sido para un grupo de privilegiados que de la mentira han hecho otro arte, por ello hoy día no hay mejor político que el que promete lo que sabe que no puede cumplir, pero le sirve para convencer a varios miles de que lo voten y así logra su primer objetivo: llegar a ocupar un espacio de poder, el resto es más simple, hay miles de excusas para no cumplir lo prometido en una campaña política.

Lo vienen haciendo desde hace más de cincuenta años, prometen colocar a Argentina en el concierto de los países desarrollados del mundo, cuando estamos desafinando hace tiempo y nadie nos quiere ni oir tocar; te prometen terminar con la pobreza y la indigencia y cada vez tenemos más pobres e indigentes; te prometen el camino del desarrollo y el crecimiento y no tenemos ni vitaminas para lograr el primer empuje serio; te prometen ponerte plata en el bolsillo y que los tiempos que vendrán serán mejores, pero nunca llegan; te prometen ocuparse de los jubilados, y se ocupan de dejarlo cada vez más indigente; te prometen el oro y el moro, el oro se lo quedan ellos, el moro te lo dan para que te patee donde ya sabes.

Siempre volvemos a lo mismo y son las mismas caras, entre todos fundieron el país, pero la culpa siempre es del otro, del que paso, es ciclíco; el tema de la mentira en política esta consolidado, ya hasta los mismos políticos se la creen, como si ella fuese su verdad, acuérdate: cohete de Meném a la estratósfera y Tren bala de Néstor y Cristina que solo se mostro una maqueta.

Siempre hablaron de reducir los déficit públicos, nadie lo hizo, al contrario todos lo ampliaron, con familiares, amigos, amantes, amigos de los amigos, etc.

Ahora el pobre vende droga para vivir porque no tiene trabajo (frase de Kiciloff o de un cura mentiroso)

Otra frase para la tribuna, vamos a “reperfilar el precio de la canasta básica” en su plan contra el hambre en la Argentina (Albertito Fernández), una falacia difícil de concretar, los industriales manufactureros van a rajarse del país, adonde no los aprieten y tendrá más problemas que soluciones (los dólares rajan todos los días y no por miedo a Macri Gato, sino por lo que vendría).

También va a terminar con la clase media, pero no con él, sino con la que lo enfrenta (perdonalos no saben lo que hacen) ¿no saben?.

El hilo se corta siempre por lo más delgado (el pueblo de la Patria) y así les va a algunos, otros esperan agazapados para dar el sarpazo, parecen hijos de tigre muerto de hambre, veremos que pasa el 27 de octubre, aunque el pobre nunca salió de su estado “natural” y el que lo hizo, se rompió el trasero trabajando o estudiando, milagros no hay, no los esperes, el degollado no resucitó nunca.

Para hacer algo bien, los políticos como no saben todo (caso Donda todo un ejemplo de abogada inútil), deberían bajar el déficit público como hace Italia en éste momento; achica la cantidad de diputados y Senadores y amplía la base de votantes que se requerirán para llegar al cargo político y ello se retransmitirá a las gestiones de sus comunas, ahorran unos cuantos millones de Euros al año.

Si aquí hacen lo mismo y conjuntamente le bajan los asesores a tipejos como el Cineasta Pinito Solanas y además ponen algo de huevo y agregan a todo el poder judicial para que pague ganancias y se jubilen a los 65 años de edad, pegamos el salto y encima renovamos al poder judicial (claro que hay que animarse y no tener la cola sucia, para que no te armen una causa).

Copiar lo mismo que Italia, ni más ni menos, total Argentina copia todo (pero mal) y el que quiera currar desde un espacio de poder un sueldito del Estado, que por lo menos le cueste encontrar quién lo vote….ha quedaba en el tintero…control fronterizo porque las villas crecen cada vez más y la droga sigue entrando hasta en containers y no es culpa del Gato, viene de lejos. Argentina es grande y nadie controla nada, en las fronteras secas, no están ni los radares que prometió Cristina cuando era presidente, para toda la zona.

Ahora prometen terminar con la pobreza y el hambre, si llegan. Como el Gato, los ratones, también tienen lo suyo y Argentina es el nido donde todos habitan y dónde crearon un laberinto al que nadie le encuentra la salida. El otro, frase también ya célebre, parece que es el mismo político reflejado en el espejo.