Ser periodista nunca fue fácil bajo ningún gobierno, en especial los nacionales de variada ideología, varios gobiernos provinciales y municipales, donde el trabajo del periodista que es el de informar a la sociedad sobre diversos acontecimientos que se dan en su seno o bien se encuentran en desarrollo-, cuando estos tocan la “sensibilidad” de algunos funcionarios públicos, el periodista no es bien tratado y se los comienza marginando de los actos oficiales o se les niega el acceso a información de carácter público.

Otras veces se los ataca de diversas formas para tratar de afectar su integridad o se los cataloga de “gorilas”; “amarillistas,” etc., como si fueran el origen de las malas gestiones o de los actos de corrupción que se estructuran en todos los niveles.

La libertad de prensa aún tiene que ser comprendida y entendida de otra forma, facilitándose la labor diaria del periodista, lo cual no afecta a las gestiones que obran con honestidad y transparencia, por el contrario las favorecen y fortalecen ante la opinión pública, por lo cuál los que tratan de acallar las voces del periodista, no atentan contra su libertad de expresión, sino contra todos aquellos que hacen oír su voz a través del mismo, porque es el único mediador que refleja los problemas sociales y muchas veces los coloca en la agenda política, para que se les den solución.

Defendiendo esta Libertad de Prensa, se expreso en un parte, el Bloque de Concejales “Juntos por el Cambio”. El Ejecutivo Municipal y los demás bloques del Concejo Deliberante local, parecen haberse quedado dormidos.