MEDICOS QUE ESTAFABAN AL PAMI Y DEJABAN SIN COBERTURA A LOS JUBILADOS

El 26 de abril, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, junto al secretario de la UFI PAMI, Juan Barreiro, brindaron detalles sobre el exhaustivo procedimiento que culminó con la desarticulación de un consultorio privado operado por dos médicos patólogos empleados del PAMI que defraudaban al Estado Nacional.

Estuvieron
presentes en la conferencia los secretarios de Seguridad, Eugenio
Burzaco, de Coordinación, Formación y Carrera, Alberto Föhrig, la
subjefa de la Policía Federal Argentina, Mabel Franco el subsecretario
de Políticas de Seguridad e Intervención Federal, Darío Oroquieta, el
director nacional de Investigaciones, Rodrigo Bonini, y el jefe del
Hospital César Milstein, Alberto Lazo.

Los agentes federales de la
División Investigación de Falsificación y Adulteración de Fármacos de
la Policía Federal detuvieron a dos médicos patólogos, empleados de
PAMI, quienes efectuaron una defraudación por perjuicio económico e
institucional al Estado Nacional, en una suma que proyectada y
actualizada, se estima en un monto que excedería los mil millones de
pesos, sujeto a auditoría, producto de una maniobra llevada a cabo
durante más de diez años.

Las investigaciones de los efectivos
policiales determinaron que los facultativos, además de trabajar en
PAMI, ejercían en el Sector de Anatomía Patológica del Hospital Milstein
y contaban con un laboratorio privado de similares características en
la zona de Pilar, provincia de Buenos Aires. Allí, realizaban la misma
actividad de manera privada y/o mediante obras sociales, efectuando
dicha defraudación.

La estafa consistía en que los estudios
patológicos privados eran realizados con insumos del Estado, por
intermedio de PAMI, generando un beneficio económico millonario para los
dos médicos. Ello les permitía gozar de una excelentísima calidad de
vida, accediendo a la compra de vehículos de alta gama, viviendas
lujosas en la ciudad de Buenos Aires y en countries de la zona norte del
Gran Buenos Aires.

Estas maniobras delictivas provocaban que los
jubilados que se atendían por PAMI en el Hospital Milstein, no pudieran
realizarse estudios por falta de insumos. Se estima en esta proyección,
que más de 25.000 abuelos se vieron damnificados.