SAN VICENTE: El Subsecretario de Seguridad Municipal ¿registra antecedentes penales?

31 enero, 2021 Off By demo

San Vicente y Alejandro Korn, como casi toda la zona de influencia registran un auge de delitos de todo tipo, desde asaltos de motochorros, entraderas, robos de automóviles y de equinos, algo que el Subsecretario de Seguridad Municipal parece no ver y tampoco gestionar, tampoco lo hace el Secretario, claro que no tienen poder de policía pero sus cargos les permiten “ver” los puntos más complejos de inseguridad y combinar con la Policía Bonaerense como atacar el delito en cada uno de esos lugares.

Aunque las cosas parecen ser más complicadas aún y al parecer, según información del Diario La Razón, que el Intendente Mantegazza desconocería (una cosa rara) habría nombrado en el cargo a un ex-comisario con antecedentes policiales o bien éste le habría sido propuesto por el actual secretario de Seguridad Municipal, de ser así uno de ellos o ambos deberían renuncia a sus cargos o los Concejales requerir su desplazamiento.

La nota del Diario La Nación, de fecha 12 de enero de 2006 Por Hernán Cappiello, de la Redacción de LA NACION

El jefe de la comisaría 1a. de Lomas de Zamora, Néstor Turnes, y su segundo, Hebert Jhony Llontop Fenco, fueron relevados de sus cargos, acusados de ocultar las denuncias de robos de vehículos radicadas en esa jurisdicción.

La maniobra se descubrió tras el asesinato de Fabián Bajo, hijo de la ex diputada nacional por el radicalismo Graciela Gastañaga, ocurrido en San Vicente el sábado último. Los homicidas se trasladaban en un automóvil que había sido denunciado como robado, pero no tenía pedido de secuestro. Uno de los asesinos de Bajo apareció muerto de un balazo en la cabeza en la puerta del hospital Lucio Meléndez, de Adrogué, donde fue visto el mismo vehículo que circulaba sin ningún impedimento, dijeron a LA NACION fuentes policiales y oficiales del Ministerio de Seguridad bonaerense.

Tras el crimen de Bajo y ante la falta de registro del auto robado, el Ministerio de Seguridad inició una investigación en la comisaría y descubrió que al menos 39 automóviles denunciados como robados nunca habían sido ingresados en el sistema informático con pedido de secuestro, dijeron las fuentes.

La ausencia de estos registros dio lugar a diversas especulaciones. Una de las sospechas es que se trataba de una maniobra para fraguar estadísticas policiales y hacer figurar una cantidad menor de robos de autos de los realmente ocurridos.

La otra posibilidad, deslizada por un alto funcionario del Ministerio de Seguridad, es que pudiera tratarse de una maniobra en la que los jefes policiales podrían estar asociados a algún grupo dedicado a estafas con automóviles o con recuperadoras de vehículos. Alentó esta última especulación el hecho de que los vehículos desaparecían del sistema por algunas semanas, pero luego eran ingresados con pedido de secuestro.

Como se dijo, todo se descubrió tras el crimen de Bajo, de 24 años. El homicidio ocurrió cuando el joven viajaba con su novia y una amiga en su Ford Focus, y un Peugeot 206 lo encerró en Biocca y Maffia, de San Vicente. Uno de los tres ocupantes del vehículo discutió con Bajo, que descendió de su auto mientras las chicas huían del lugar.

Cuatro balazos
Como producto de la discusión, a Bajo le dispararon cuatro tiros, que acabaron con su vida. Eran las 6 del sábado, una madrugada lluviosa, cuando el muchacho, su novia de 20 años y una amiga regresaban de bailar.

El vehículo de los asesinos, descripto por los testigos, fue visto media hora después cerca del hospital Lucio Meléndez, de Adrogué. En él apareció abandonado un joven de 17 años, con un balazo en la cabeza, que murió en el centro asistencial.

La policía comenzó a investigar ambos crímenes conjuntamente. Las hipótesis son varias: una de ellas es que el menor de 17 años fue quien discutió con Bajo, que sus cómplices desde el interior dispararon y los tiros terminaron por matar tanto al hijo de la ex legisladora como al delincuente.

Otra hipótesis es que los homicidas, tras el crimen, comenzaran a discutir porque no tenían pensado asesinar a nadie, y que uno de ellos se hubiera vengado de su cómplice con un tiro en la cabeza.

El Peugeot 206 había sido robado a una mujer en Lomas de Zamora, pero no había sido registrado su pedido de secuestro. A raíz de esto se inició una auditoría en la seccional que concluyó que otros 39 vehículos se encontraban en una situación similar. Por eso, tanto Turnes, como Llontop Fenco fueron “desafectados del servicio”, según la resolución firmada por Adolfo Naldini, a cargo de Asuntos Internos.

Otro informe local que nos hacen llegar menciona lo siguiente sobre otro hecho generado cuando era Comisario de la localidad de Cañuelas:

EL COMISARIO DE CAÑUELAS
Néstor Turnes se llama el comisario de la localidad del suroeste bonaerense llamada Cañuelas. Consultado por el periódico local “Milenio” sobre la “inseguridad” , Turnes prometió cárcel a todos, hayan o no cometido delitos. Así nos enseñó el comisario que “los delincuentes más conocidos de Cañuelas, los más viejos, están detenidos y los que no lo están, van a caer pronto.

Yo mismo me encargo de formarle causas a los delincuentes conocidos. Van a terminar en la cárcel, les ganaré por cansancio, no les voy a aflojar.”
Como se puede deducir sin mayor esfuerzo, el comisario, con tal de “triunfar” en la “guerra sin cuartel contra el delito”, inventa personalmente hechos delictivos que imputa falsamente a quienes a él se le ocurre. Pero no sólo en declaraciones se va el hombre. El 13 de abril de 2002 el joven Federico Peleretegui de 17 años fue detenido por la policía del gran Turnes y conducido a la seccional de Cañuelas. Allí, a pesar de ser menor, lo metieron en un calabozo junto a mayores. Al rato un cabo lo sacó y sin decirle nada le dio una paliza. Preguntado porqué le pegaba, el subordinado de Turnes le contestó “que así aprendía a respetar” (quizás al comisario).

Una vez que Federico recuperó la libertad, los padres hicieron la denuncia. El periodismo local pretendió interrogar al responsable de la comisaría donde lo alojaron a Federico. El inefable Turnes contestó al periódico “La Palabra” que “Estos hechos – por la denuncia – se utilizan para desprestigiar a la institución”.