El subsecretario de Trabajo del gobierno de La Pampa, Marcelo Pedehontaá, analizó  los números de la desocupación en la provincia y consideró que «la realidad supera hasta a los números del Indec».

«El 11 por ciento de desocupación en el conglomerado Santa Rosa es parte de lo que venimos diciendo. En La Pampa tenemos un factor como la obra pública nacional que desapareció, y eso genera un alto impacto. Es un sector que permanentemente fue un motor de empleo en la provincia, y está en uno de los niveles históricos más bajos», dijo el funcionario. Creemos que esto va a cambiar y que La Pampa va a dejar de ser discriminada con el futuro presidente», añadió esperanzado.

«Cuando vos matás el consumo, las conformaciones productivas como tiene La Pampa, que se basan mucho en los servicios, en las ciudades más importantes como General Pico, Santa Rosa y el apéndice que es Toay, el desempleo seguramente se siente», expresó. Asimismo, dijo que «si se hace la medición en toda la provincia con números del norte, como Intendente Alvear donde está la soja, o de 25 de Mayo, seguramente los índices dan números más favorables».

Lo que es «alarmante», según consideró el subsecretario, «es que quien tiene trabajo, está buscando otro. Esto habla de que el poder adquisitivo de los salarios en ciertos nichos de la actividad privada ha perdido claramente la guerra con la inflación y ya no alcanza».

Trabajo no registrado

Pedehontaá expresó que «lamentablemente otro número endémico en la República Argentina, que muestra que se ha perdido una lucha de más de 15 años, es contra el trabajo no registrado».

«Nosotros en La Pampa siempre estuvimos muy por debajo de la media nacional, seguimos estando por debajo, pero el número ha aumentado», afirmó.

Respecto del trabajo no registrado, el funcionario dijo que «genera pérdida de derechos, pérdida de calidad y sobre todo se empieza a resentir la relación que es muy cercana en nuestro ámbito, entre la patronal y los trabajadores. Cuando empiezan las crisis en el mundo laboral, lo primero que se reducen son los derechos». Este tipo de situaciones generan que «el empleador le proponga al trabajador, te blanqueo medio día, te sigo pagando el salario pero pagando menos aportes, ya después no te puedo sostener, te tengo que bajar, y esos procesos se dan mucho en estos momentos tan difíciles para el empleo».

Emergencia para pymes

«Creo que estamos debatiendo en la República Argentina leyes fundamentales como la emergencia alimentaria, pero deberíamos empezar a discutir una ley de emergencia de las pymes, urgentemente, porque se hace muy difícil la línea. La Subsecretaría de Trabajo es un órgano de contralor y de defensa de los derechos de los trabajadores, que son la parte más débil en la cadena de relación laboral», puntualizó Pedehontaá.

«Hoy tenemos que pensar también en cómo hay que pararse frente a las pymes porque, o pagan las tarifas, o pagan los servicios, o pagan los impuestos, o pagan los sueldos» expresó.

«Cuando una Pyme se cierra, hay una familia desocupada también. Vemos en el centro la cantidad de locales que hay para alquilar, y atrás de ellos hay alguien que apostó sus ahorros con la esperanza de que un negocio funcionara y también empiezan a engrosar los números de la desocupación», acotó.

«Macri genera ira»

Pedehontaá manifestó que le cuesta leer las declaraciones del presidente Mauricio Macri. «La decepción que genera es tan grande que creo que tiene una falta de lectura de la realidad alarmante. Saquémoslo del contexto político y eleccionario, y hay declaraciones de Macri que no se condicen con la realidad que estamos viviendo los argentinos», sentenció.

Además dijo que no entiende «cómo su equipo de asesores no le dicen que eso irrita, que eso genera ira. Además nos deja sin esperanzas porque hasta el 10 de diciembre es el presidente de los argentinos».

«Si el presidente tiene semejante nivel de irresponsabilidad a la hora de hacer una declaración, yo me imagino aquel que perdió sus ahorros, que cerró su pyme, que tuvo que echar a sus empleados, y escucha lo que Macri dice, la verdad debe ser una situación de ira», concluyó.