Columna de opinión por Jorge A. De Gioia

La República Argentina viene siendo saqueada desde hace demasiado tiempo por una clase política que no solo mantuvo altos niveles de pobreza, sino que la transformó en estructural, esa clase política de la que alguna vez me senti cercano por mi padre que fue custodio del cadaver de Eva Duarte, cuando estuvo depositado en la CGT y que adhería a la política de Juan Domingo Perón, quiza por ser un inmigrante italiano al que Argentina le abrió las puertas, quizá porque fué capataz general de puertos, no lo sé, mi padre murió cuando yo era niño, sé que mi familia nunca recibió nada de un gobierno peronista, derivado después en Menemista, Duhaldista, Kirchnerista y hasta Cristinista.

Una gran mayoría de los políticos que lo integraron y aún lo integran hundieron el país, se hicieron millonarios a costa de no hacer obra pública y de no industrializar la Argentina para crear trabajo (todo surge en causas judiciales, de la negativa de presentar sus declaraciones juradas, de bienes que no se pueden justificar, de formas de vida, de investigaciones de la UIF, etc.).

El primero en enriquecerse fué Perón, aunque hay que reconocerle que como estadista dejo que el trabajador a traves del fortalecimiento de los sindicatos, lograra algunas conquistas sociales, pero más lograron los sindicalistas, hoy “gordos” multimillonarios hasta dar asco, con una clase estupidizada que los apoya y los sigue, sin darse cuenta que no estamos en el “país de las maravillas” y que los paros no sirven más que para seguir dañando el país y dañarse el propio trabajador que cuando lo echan de una empresa ningún sindicalista lo ampara.

Después de las dictaduras militares y los muchachos revolucionarios y asesinos de los años 70, de los cuales aún quedan varios, volvió un Perón que no duró mucho, dejo a Isabelita y López Rega, a la Triple A y a la más feroz dictadura militar Argentina, pero no nos engañemos, nadie salvo al país, todos lo hundieron más y en una deuda externa creciente. Llega Alfonsín y no pudo gobernar, pero introdujo las semillas privatizadoras (nadie lo dice) y busco renovar su mandato, con el “Plan Primavera”, no resultó y el “Peronismo” lo hizo caer (no lo digo yo, si no la historia y sus hechos).

Meném aparece como el “salvador peronista”, introdujo el liberalismo más salvaje, privatizó hasta el perro, echo miles de trabajadores a la calle, mino las Fuerzas Armadas y de Seguridad”, generó varios muertos en una voladura (Córdoba ¿recuerdan?). Recuerdo mi madre cuando se quedo sin pensión y murió sin nada, ya había perdido la casa con el “Rodrigazo” peronista y como ella cientos de argentinos más.

Menem no pudo llegar a completar su obra, perdió el poder ante la maniobra de Duhalde con Kirchner y comenzó a ceñirse una nueva desgracia sobre la Argentina y sus habitantes: apareció de lleno la corrupción estructural, el robo organizado a las arcas públicas, la coima en la obra pública, el cierre estadístico para poder tener impunidad. Surge cuando muere Kirchner y se dió a lo largo y ancho del país.

Se dijo que pago la deuda con el FMI, pero nos dejo entre el Kirchnerismo y el Cristinismo, veinticuatro juicios en el CIADI por las estatizaciones de YPF, AFJP, Aguas Argentins y varios otros más que suman hoy día uno U$S 5.300 millones de dólares, perdiendose solo por Aerolineas Argentinas 350 millones y por YPF 5.000.

Esa plata más la que cientos de funcionarios, jueces corruptos, fiscales y sindicalistas se metieron en el bolsillo, son las que generan la cantidad de pobres que tenemos y el estancamiendo del desarrollo, crecimiento e industrialización del país, con nula posibilidad de asegurar fuentes de trabajo duraderas.

Recuerdo al ex- Director de Aguas Argentinas, cuando en una clase en la Universidad, se jactaba de haber echado a la empresa del país, hoy “su hazaña” nos costo pagar U$S. 317 millones (en el gobierno actual). También recuerdo la deuda del Club de París, que era de U$S. 6.900 millones y gracias a Axel Kiciloff, después de muchas idas y venidas, negocio en contra de la Argentina, subiendo la misma a U$S. 9.630 millones.

Por si no te basta eso, te comentó que fuí Inpector de Pesca, cuando Felipe Sola (sí el ex-gobernador Provincial) era Subsecretario de Agricultura, ganadería y Pesca de la Nación, momento en que diseñó y firmó los convenios con Rusia y China, permitiéndoles depredar el Mar Argentino, de su riqueza ícticola, claro que no lo realizó solito, lo acompañó el presidente de turno del ya mal llamado “peronismo”.

Todo unos patriotas “los muchachos Peronistas”, nos dejaron un país que duele. Nos lo dejaron como para que analicemos y pensemos un poco, aunque cueste, si los vas a volver a votar o no, si queres seguir dejando que te roben en las narices y tús hijos sigan viviendo sin oportunidades y en el barro nuestro de cada día o en la pobreza extrema como lo han realizado con las comunidades indigenas en el Noreste Argentino o en el Conurbano Bonaerense dónde vienen gobernando hace más de treinta años, (toma de ejemplo La matanza, Jose C. Paz, Moreno o Florencio Varela). Como ciudadanos estamos obligados a construir el “País del Nunca Más” y eso se da en las urnas, en la primera vuelta para lograr mayoría parlamentarias y los gobernadores que elijas y en la segunda para definir quién va a guiar el destino de todos nosotros.