No es la primera vez que esto sucede, los reclamos se dieron en el gobierno de Daniel Scioli, de María Eugenia Vidal en 2016, cuando también se le levantaron a Cristián Ritondo el que anuncio un miserable aumento del 25% a abonar en dos veces y termino desacreditando al personal policial, como si su protesta no fuese legítima.

También se han producido manifestaciones más complejas iniciadas por la Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina o la Policía Federal Argentina, en otras etapas donde se los llevaba al límite de su aguante, es decir cuando ya no podían mantener sus propios bienes.

La contracara de todo es el alto gasto político, los sueldos de funcionarios públicos en todos los niveles estatales, el tiempo que estos efectivos deben permanecer en horario de servicios, que siempre excede lo normal, el pago atrasado de horas de policía adicional, donde muchos comisarios, hacen sus negociados. El ninguneo que sufren por parte de los políticos y la justicia, el riesgo permanente de vida que corren que no es igual al de un ciudadano común y el negociado que ven a diario con las compras de insumos, patrulleros y gastos de combustible, es en gran parte lo que acumulado, llevo hoy a una protesta casi generalizada, con un posible paro de actividades.

Esta claro que han sido varios gobernantes los culpables de estas situaciones, tanto a nivel nacional como provincial, lo mismo sucede en varias provincias argentinas.

El sueldo de un Prefecto en actividad o de un Comisario de la Policía Federal, de bolsillo es un 150% más alto que el de sus similares en la Policía de la Provincia de Buenos Aires y un Retirado con 35 años de servicios cobra un haber aproximado a los $ 110.000.

El conflicto tiene a escalar, dado que policías de otras provincias también realizan reclamos salariales, en tanto hay descontento en la Gendarmería Nacional porque los envían a cubrir objetivos provinciales durante este problema que enfrenta el gobernador Kiciloff, lo cual para ellos es inaceptable en momentos del actual conflicto, en el que se debe evitar enfrentamientos entre fuerzas.

Juntos por el Cambio, ha visto como hacer “oportunismo político” y lanzaron un Comunicado de apoyo, algo que no hicieron nunca durante la gestión de su gobierno.

En éste momento, el Ministerio de Seguridad Provincial, ya ha aplicado sanciones y busca desplazar -posterior al cese del conflicto- a parte de la cúpula policial y a varios comisarios, los que no pudieron controlar a su personal. En este aspecto no habrá muchas concesiones porque se busca mantener la autoridad y el verticalismo propio de esa fuerza policial.

Desde éste medio nos solidarizamos y apoyamos el justo reclamo salarial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y de la Policía local.