POLICIAS CORRUPTOS E INEFICIENTE TRABAJO DE ASUNTOS INTERNOS

30 marzo, 2019 Off By demo

No es la primera vez que se producen enfrentamientos armados entre integrantes de la policía de la Provincia de Buenos Aires, la Policía Federal Argentina u otras Fuerzas de Seguridad que combaten el narcotráfico y a terminado en épocas que creíamos pasadas con muertos o heridos en ambos bandos.

Lo sucedido en el partido de Avellaneda, con un cruento saldo, da cuenta por una parte de que en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, aun persisten integrantes corruptos que tratan con narcotraficantes, tratantes de personas, dueños de centros de prostitución, boliches bailables y desarmaderos o jueces y fiscales de su misma laya (como el detenido Melazzo), sin dejar de lado los que utilizando armas que les da el Estado, se dedican a la modalidad de entraderas y asaltos, claro que no todos son iguales, pero hay contagios, complicidad, silencio (espiritú de cuerpo) ante lo evidente y convivencia muchas veces con políticos.

Que en este caso los involucrados sean un comisario y un capitán, implica que toda la manzana esta podrida, en una Delegación de Inteligencia Criminal, que en lugar de combatir el delito lo favorece por ambiciones personales, poniendo en riesgo a los ciudadanos en general.

Por suerte, el delincuente esta muerto y digo por suerte, porqué era además un asesino, tiro a matar, buscando escapar, cuando ya no tenía impunidad. No valoro nunca su vida, ni valoro el daño que causa a toda su familia, tampoco lo valoraron los otros que van a tener varios años de cárcel.

No es la primera vez que sucede algo asi, recordemos la delegación Narcotráfico de Quilmes, se la desmembró hace muchos años, por arreglar con el narcotráfico y armar causas penales truchas.

Cuando tipos como estos utilizan armas y vehículos oficiales para el coimeo, es porque creen tener impunidad y se adueñan de la calle. Esta vez les falló la operatoria, y abre otras incógnitas sobre Asuntos Internos al que parece faltarle bastante para completar su trabajo, para que sea eficiente y eficaz. No es algo difícil de realizar: Estudiar cada Declaración Jurada de Bienes, desde la de un Cabo, hasta la del Jefe de Policía para detectar su crecimiento patrimonial y ver como lo justifican.

Para ello el Poder Político debe dictar un nuevo Decreto o modificar Leyes incluyendo esposa, conviviente e hijos de cada funcionario, oficios que desempeñan e ingresos que les generan, como los gastos que efectúan cada uno de ellos, con tarjetas de crédito, tal como la AFIP controla a cada ciudadano.

A la vez deben controlar “in situ” si lo que declaran es verosímil o no y a los que no presenten las Declaraciones Juradas en termino, sancionarlos. Si miramos a muchos retirados de esa Fuerza policial, lo hicieron con varios millones en sus bolsillos y propiedades que no pueden justificar con los sueldos que ganaban y ganan hoy día, lo que no justifica buscar formas de enriquecimiento ilícito.

Este hecho (el del apriete) aún se sigue dando, llega hasta comerciantes que no denuncian e incluye al “Kiosquito” del barrio que vende drogas al menudeo, ese conocido por todos, pero nadie ve, en especial los servicios de calle de las comisarías jurisdiccionales o Brigadas que andan de civil.

Terminar con estos focos en la Policía Provincial, cuesta pero es posible, cuando los integrantes de los Servicios Internos, no pertenecen a la misma entidad policial, son personas capacitadas y probas dotadas de autoridad suficiente y capacidad investigativa que les permita no solo acumular evidencias, sino también tomar decisiones en forma directa.