El gurú de la campaña política de Macri es Jaime Durán Barba, aunque el Jefe de gabinete Licenciado en ciencia política, Marcos Peña, es el que se pone al frente y da las directivas.

En éste caso, no hay muchos cambios, se pasa del timbreo al llamado telefónico a los amigos y a la creación de grupos de WhatsApp, Instagram u otras redes sociales, con no más de diez personas, a las que se le pide que a su vez vayan replicando estos grupos con otras diez personas hasta cubrir un amplio espectro en las redes sociales, como si se tratara de una telaraña, que tiende a captar el voto de los indecisos y de los que no votarían a Macri ni a Cristina, buscando convencerlos de hacer lo contrario de lo que realmente piensan y sienten.

Nada novedoso bajo el sol, lo dificil va a ser lograr replicar estos grupos, donde casi nadie quiere estar, por significarles una molestia y por ser un lugar dónde en general no habrá propuestas de ningún tipo, solo pedidos, teniendo como base de ejemplo del cambio, las obras que el gobierno nacional o provincial vienen ejecutando.

No parece que esto vaya a resultar, tampoco es nada nuevo, el problema es si CAMBIEMOS, tiene los amigos suficientes para llevar a cabo la tarea encomendada a todos los que son considerados dirigentes políticos o Jefes de Campaña de cada candidato.

En Florencio Varela, intentó algo similar el ex- concejal, Abogado Dardo Ottonello, creó un grupo, agregó muchos conocidos y amigos que tenía en su agenda política y sin embargo, rápidamente se le fueron la mayoría. Eso demuestra que no solo hay que tener verdaderos allegados, sino carisma y credibilidad, para que, por lo menos permanezcan en esos espacios porque creen en la persona que los agrega o convoca.