El aumento del dólar, se trasladó a los precios de los insumos de las obras que hace la Provincia entre agosto y septiembre y aún faltarían acomodarse los precios de los materiales de construcción a la fuerte suba del billete verde durante los últimos días del mes de octubre.

El impacto de la devaluación del peso después de las Paso se comenzó a sentir en agosto en los precios de los materiales que releva el Gobierno provincial para el cálculo de los costos de las obras públicas.

El golpe no finaliza alli y se sintió igual de fuerte un mes después, en el índice de septiembre, dato que fue publicado este fin de semana por la Dirección de Estadísticas y Censo de la Provincia.

Entre los dos meses, hay insumos que aumentaron un 34 por ciento, como el acero, los tubos de acero, los caños de PVC y los cables, por ejemplo.

El resto, como ladrillos, cemento, cal , arena y hierros, subió un promedio del orden del 30 por ciento en el bimestre.

El incremento es superior, en la mayoría de los casos, al producido en los mismos insumos en los primeros siete meses del año.

El índice de obra pública (IOP) es importante para las cuentas de la Provincia porque lo utilizan las empresas constructoras para recalcular sus contratos. Es un conjunto de 46 indicadores que sirve como referencia para el reajuste de los acuerdos.

Luego de un 2018 “caliente”, con importantes incrementos, en especial en asfalto, en hierro, en cemento y en acero, como se explicó, en los primeros meses de 2019 estos indicadores habían mostrado subas, pero, en general, por debajo de la inflación.

Subió fuerte entre agosto y septiembre, por ejemplo, todo lo relacionado con el cobre (cables, conductores aéreos y conductores subterráneos). Se incrementaron entre el 30 y el 35 por ciento sólo en el bimestre, con lo que acumulan aumentos del 50 por ciento en lo que va del año.

La pintura termoplástica reflectante que se usa para las demarcaciones en las rutas y en las calles, aumentó 24 por ciento en agosto y 3 por ciento en septiembre, acumulando 56,8 por ciento en los primeros nueve meses de 2019.

Todo lo antes mencionado va a implicar un “parate” en la obra pública estatal, pero también afecta a los particulares, generándose un menos empleo y mayor desocupación.