Mediante una video conferencia que reunió a casi mil personas, su armador electoral Sebastián Pareja, no solo presentó a militantes de ese espacio y a simpatizantes de Emilio Monzó, sino que para evitar preguntas incomodas e imposibles de realizar en la hora que duro la videoconferencia, dirigió él las mismas, tocando temas que no tenían importancia alguna.

El hombre que ya lanza su prematura candidatura a gobernador Provincial y que reivindica la “rosca política”, algo que significa el arreglo por debajo de la mesa, para los conocedores del tema. le marco a sus candidatos políticos en funciones “el camino de la moderación” para evitar enfrentamientos e indico a sus partidarios que hay que tener predisposición a colaborar con los gobiernos de turno, algo que en la practica es casi inexistente.

Indico que “el populismo es un problema” con el que hay que terminar. Claramente se refería a una clase gobernante que primo en Brasil, en Estados Unidos, sin tener en cuenta que hay un ida y vuelta entre pueblo y gobierno (caso Juan D. Perón) y que el proviene originariamente de esas filas, mostro un rasgo común en quienes cambian de bando y pasan al liberalismo que es su hostilidad hacia algo o alguién y lo expresan en el discurso político.

Propone un Plan de Gobierno a tres años, la formación de equipos de gobierno y lograr objetivos comunes. Claramente el objetivo es uno: volver a posicionarse políticamente no solo él, sino quienes lo acompañan y se separaron del PRO de Mauricio Macri, a quién no consideran con liderazgo político.

Hablo de lealtades políticas, sin especificar que las mismas deben ser de ida y vuelta, caso contrario no hay participación política sino utilización del otro, que siempre la ve de afuera.

Menciono una utopía: reformar la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, con el fin de lograr la total autonomía municipal, sin tener en cuenta lo que ello significa, que sería tener un sin fin de conflictos de difícil resolución, en una provincia que hoy esta endeudada y que no se sabe como va a terminar en 2023.

Indicó entre otras cosas la probable suspensión de las PASO (ya se viene mencionando el tema por razones económicas y políticas).

Si esto se concreta, se abre el camino a la ruptura de los partidos políticos grandes que digitan las listas de candidatos a cargos electivos y abre un panorama donde aparecerían miles de candidatos unipersonales dispersos, a los que nadie les da lugar, que tienen alta probabilidad de lograr una banca a nivel local.

Postula la unidad de la UCR con el PRO y su partido político, con el fin de ampliar su base electoral y busca para ello sumar candidatos “que midan” en los 135 distritos electorales, de cara a 2021 y posteriormente a 2023 para postular a muchos de ellos como Intendentes.

En sus palabras no se encuentra nada nuevo, ni siquiera el proyecto de regionalizar la Provincia de Buenos Aires, no mencionó nada de lo que realmente le interesa a la gente común y como todo político busca la manera de volver al cargo político.

No hablo de “la renovación política hacia adentro” por el contrario reivindico a Gustavo Posse, a Rodríguez Larreta (quién aumenta el ABL por inflación), a Santilli y a otros dirigentes que hace años se mantienen firmes en sus cargos y a algunos dirigentes radicales como probables futuros candidatos a Presidente de la Nación.

En síntesis depende del liderazgo de quién encabece la lista, su propia candidatura política.

La ampliación de su base electoral va a depender de aquellos Concejales que adhirieron a su figura, y que en 2021 deben renovar su banca. Si logran que cada comunidad los reconozca y vote, Monzó podrá lograr que algunos diputados renueven también su banca o que otros lleguen, caso contrario perderán base electoral y deberán construir nuevos consensos que los lleve a un punto de convergencia para no desaparecer de una escena política que se encuentra dividida en todos sus niveles, inclusive al interior de la UCR y el PRO.