Opinión
Nadie más que el ser humano, ha encontrado y perfeccionado, aunque no del todo, un sistema que permite llegar al poder a una clase privilegiada, generalmente de las oligarquías que tanto mencionan y odian, muchos personajes situados en la franja de una postura ideológica de izquierda y representada muchas veces por un social-comunismo, aunque también por personas de los sectores de Centro Derecha y de Derecha respectivamente.
Este sistema, adoptado en casi todo el mundo es siempre dominado por personas que pertenecen a una clase adinerada, rica patrimonialmente, con apellidos que se indican como ilustres o muy conocidos en un ámbito social elevado, son los primeros que se encuentran en la cumbre de cualquier partido político y los que desde allí, manejan todos los hilos conductores que les permiten llegar al poder máximo de un Estado, una Provincia o un Municipio, estando en estos últimos aquellos que comenzaron en una militancia, se enriquecieron y lograron dominar el aparato local, hasta incursionar cada vez más hacia la cumbre del poder, aunque generalmente, llegan los menos, contados con los dedos de una mano.
La que posibilita la llegada al poder de cada líder partidario, únicos que pueden presentar candidatos en una elección, sea legislativa o presidencial, es la denominada “militancia”, a la que para incentivarla, se le festeja su día.
Nada esta librado al azahar, la masa militante trabaja en la calle, endulza al vecino, hace lo que el líder les indica y les pagan con monedas o un cargo de baja categoría y a lo máximo que puede aspirar es a una banca de Concejal, si se considera que puede ir en una lista electoral en un lugar privilegiado, aunque en estos lugares primero se consideran parientes, amigos, sindicalistas con dinero que presionan y hasta gente que puede pagar un espacio.
El sistema se perfeccionó a tal punto que el elector solo puede participar con su voto cada dos o cuatro años, eligiendo entre varias una sola lista que fue conformada sin que la democracia se practicará al interior de los partidos políticos, dónde solo existe un líder que indica quién ocupará determinado lugar de esa lista, según sus conveniencias personales y tratando de que si llega al poder que aspira, esas personas no terminen traicionándolo.
En estos armados hay privilegiados, familiares, dinero, muchas veces sexo e intereses a futuro que no son nada santos y que no representan el interés de un pueblo que siempre, de una u otra forma esta sometido a promesas que nunca se cumplen porque poco y nada hacen para mejorar su calidad de vida, su acceso a la salud, a la educación propia o de sus hijos, al trabajo, a la vivienda, etc. etc.
Sin embargo estas utopías rara vez se cumplen, la única vida que mejora es la del candidato que llego al cargo, que privilegia sus propios intereses y los de su grupo familiar y en ese sentido, se aplica al “pueblo” toda clase de exacciones impositivas, a las empresas y a la industria en general y así el país no se desarrolla, no crece, aumenta la pobreza, las Villas, la inseguridad social en todas sus formas y solo le buscan soluciones cuando se ven ante un caos social que los hace tambalear en el poder y les genera inestabilidad en su gobierno, antes de eso no se hace nada.
La frase “El gobierno del Pueblo, para el pueblo y por el pueblo” es en gran parte, una falacia, cuando uno vota elige un “gobierno del pueblo” que no trabaja para el pueblo ni por el pueblo, sino para mantener su poder e incrementarlo siendo muy pocos los que pensaron en la Patria, en construir una verdadera Nación donde el ser humano crezca y se desarrolle como correspondería y tenga expectativas de un futuro mejor: Todo esto al día de hoy no fue llevado a cabo por ningún presidente, solo sirvieron a sus propios intereses, los de terceros o los poderes fácticos que dominan el mundo.
Dentro de éste sistema “democrático” representado por los partidos políticos, se crearon las Juntas Electorales partidarias, quienes también seleccionadas a “dedo”, deciden que listas compiten en una interna y cuales no, aquí aparecen intereses vinculados al líder que se relacionan con ver quienes les aportan mayor cantidad de votos y quienes no, como también con los gastos de campaña, donde se busca no “repartir” fondos entre varias listas que también se han conformado como se indicaba anteriormente, quedando solo las privilegiadas, dejando de lado la competencia propia del sistema democrático que se dice sostener, por tanto la “democracia” interna no existe en ningún partido político al momento de conformar las listas de candidatos y estas para ser presentadas al votante, requieren el visto bueno de quién lidera cada partido político, al nivel estatal que sea.
Al sistema democrático, para ser mas justo y equitativo, le falta legislar sobre “democracia interna” en los partidos políticos; responsabilidad penal de los funcionarios ante el gasto de dineros públicos o endeudamientos; legislar sobre voto interno de los afiliados y la presentación de candidatos a ser elegidos para integrar una lista de personas a ser votadas posteriormente por el pueblo; llegar al sistema de boleta única, agregando la famosa “Ficha limpia” y el voto electrónico; derogar las Leyes de Lemas existentes, para terminar con las trampas, los acomodos y las ventas de cargos por dinero o por otras cuestiones non sanctas.











