Hacia varios días que Donal Trump había dado la orden de movilizar a varios bombarderos clase B2 de la Fuerza Aérea con rumbo secreto transportando las famosas bombas capaces de penetrar la roca hasta los 160 metros de profundidad y generar en esas profundidades terribles explosiones, con el fin de destruir todo lo que se encuentre bajo tierra o la montaña. A su vez estos aviones estaban acompañados de aviones tanque que los reabastecían en pleno vuelo.
los bombarderos habrían despegado desde la base aérea de Whiteman, en Misuri, con destino a Guam, un territorio estadounidense en Micronesia que alberga importantes instalaciones militares. Este despliegue implicaba, la decision final por parte del mandatario, de atacar el territorio Irani.
Paralelamente la tensión fue increscendo entre Israel e Irán tras los bombardeos Israelíes que mataron a 5 generales del ejército y la Guardia Revolucionaria de Irá y a 6 científicos especializados en el enriquecimiento de Uranio y en el armado de las cabezas nucleares, cuyo primer objetivo era destruir Israel y toda su población, fin oficialmente declarado por el gobierno teocrático de los Ayatollás, desde que rompieron relaciones y comenzaron a odiar a los judiós y a generar actos terroristas mediante Hesbollá, Los Hutíes, Estado Islámico (ISIS/EIIL), Al Qaeda, Boko Haram, y los talibanes.
Claramente no quedo fuera de estos ataques terroristas con miles de víctimas inocentes, las Torres Gemelas en Estados Unidos, el Pentagono y las sedes de la Embajada de Israel y la Amia, en la República Argentina.
Ante el incremento de los bombardeos, ya con misiles de alta tecnología y mayor carga explosiva, menos indetectables por Israel, Irán respondio al fuego, aunque gran parte freno la famosa cúpula de hierro, pasando algunos misiles que generaron heridos y muertos en Israel, país que volvió a responder con ataques “quirúrgicos” a bases de misilisticas, lugares de armados de drones en Irán y lugares donde se resguardaban algunos altos funcionarios, a los que terminaron eliminando.
Sin embargo las palabras de advertencia del Ayatolla Jamenei, fueron que no llevaría a cabo ninguna conversación con Trump sobre cesar el enriquecimiento de Uranio, del cual guardaban mas de 400 kgs, enriquecido a un 92%, listo para armar las cabezas nucleares, si Israel no cesaba de bombardearlos, a la vez advirtió a Estado Unidos de no intervenir en la guerra porque lo pagaria caro.
Estas frases, más el poseer Estados Unidos bases militares en toda la zona de Irán, Irak, Afganistán y casi todo el Oriente Medio, con una dotación de casi 43.000 efectivos, llevo al Presidente Trump a pensar que estaban haciendo tiempo para armar las cabezas nucleares y decidió que se atacaran los sitios de Fordow, Natanz e Isfahan, destruyendo – según sus fuentes y fuentes Israelíes -, la posibilidad de Irán de lograr en el corto plazo convertirse en otra potencia atómica, peligrosa para todo el medio oriente, Europa y los propios Estados Unidos.
Los ataques tambien se efectuaron con misiles de menor alcance desde porta-aviones y destructores Estadounidenses que ya estaban situados en la zona y aún pernacen alli ante la posibilidad de cierre del Estrecho de Ormuz, sobre el cuál pasa todo el petróleo y el gas que se produce en la zona, lo que afectaria a los paises integrantes de la OPEP, a Europa y al mismo Irán, al que le advirtieron que no pueden cerrar un paso navegable de aguas internacionales, de hacerlo serían atacados con mayor fuerza e inclusive se destruirían bases de los Hutíes que amenazaron atacar todo barco que transite por la zona.
Si bien no se conocen cantidad de fallecidos civiles durante los ataques Estadounidenses, serían cientos y a la vez habría consecuencias para los no evacuados, por la perdida de radioactividad, que generaría diversos tipos de cáncer.
Posterior al bombardeo Trump twitteó que ahora espera la paz, sin embargo el regímen de los Ayatollás, ya indico que no se rendiran, lo cual significa que la guerra con Israel seguirá hasta que uno de ellos termine vencido, a la vez conlleva nuevamente a transformar en objetivos del terrorismo Islámico o de las organizaciones que apoyan a Irán, a cada persona judía o estadounidense y a cada entidad judía situada en cualquier lugar del mundo.
Con referencia a ello, la Argentina vuelve a tornarse un lugar debilitado y pasible de sufrir nuevos atentados, toda vez que su Presidente Javier Milei, declaró publicamente alinearse totalmente al gobierno Israelí, cuando solo podía condenar los atentados y grupos terroristas.
Al parecer no ha tenido en cuenta que esas organizaciones tienen intima relación con el Gobierno de Venezuela, (lugar donde se están armando Drones que utiliza Irán) y de Bolivia, que tiene trato directo con el regímen teocrático y sus organizaciones, que además se mueven en la triple frontera.
Si bien Milei, dispuso partidas presupuestarias importantes para el Servicio de Inteligencia Nacional y transformó parte de la Policía Federal en una Agencia de Investigaciones de organizaciones terroristas y del narcotráfico, estos organismos deberan reactivarse y formar nuevo personal, porque fueron desmantelados por los sucesivos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, la que otorgo inmunidad, junto a varios Diputados y Senadores que aprobaron la firma del pacto con Irán, a los mismos terroristas que atacaron la AMIA, causa que aún esta abierta y que no incluye a los legisladores que apoyaron semejante aberración.
Hoy el peligro lo tenemos cerca y no solo es Venezuela y Bolivia, sino tambien hay que mirar el gobierno Chileno de BORIC y sus declaraciones, como la debilidad del Gobierno Mexicano, al ser estos poco confiables y menos cuando tienen el fin predeterminado de ampliar su territorio o apoyar funcionarios de países que sojuzgan y asesinan sin miramiento a su propia población, por razones inentendibles como no utilizar un velo las mujeres o por ser de religión judia.







