Cuando Néstor Kirchner logró construir un poco de poder, comenzó a destacar a los terroristas y asesinos amigos a los que ubico en variados cargos de poder, en todos los ámbitos del Estado Nacional, a pesar de muchos de ellos asesinaron inocentes por la espalda para hacerse de un arma de las Fuerzas de Seguridad, otros colocaban bombas en un comedor (caso del comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal) donde mataron a varias personas, sin olvidar el asesinato de Ignacio Rucci, en plena democracia, efectuado en el microcentro porteño, ni los ataques al gobierno de María Estela Martínez de Perón, que fue la que ordeno reprimirlos.

Sin embargo y pese a todo esto el gobierno de Néstor y Cristina Fernández, los premio con indemnizaciones y placas recordatorias. Paralelamente fueron desarmando a la Fuerzas Armadas y de Seguridad, ninguneando a sus integrantes a tal punto que sus sueldos llegaron a ser ínfimos para poder mantener su familia y apenas su patrimonio.

Dejaron sin recursos a las Fuerzas de Seguridad para combatir el Narcotráfico y éste penetró en el país como nunca antes lo había podido hacer, hasta se detectaron fondos provenientes de narcotraficantes en sus campañas políticas.

El marcado desvió autoritario de los Kirchner, escondía el robo que se perpetraba a través de la obra pública, mediante posibles testaferros y funcionarios corruptos, muchos hoy presos.

La desidia en el mantenimiento de los ferrocarriles, llevo a la tragedia de once y a la compra de cientos de vagones de tren hoy herrumbrados en la localidad de Gerli y otras playas ferroviarias.

No se puede olvidar, entre otras muchas cuestiones, que también dejaron fuera de funcionamiento el INDEC para tapar estadísticas vitales y la gran cantidad de pobres que se generaban y hoy día los tenemos visibles.

Generaron trabajo para amigos y militantes en el Estado, nos hundieron como país con juicios en el exterior como el de YPF, el de Aerolíneas Argentinas y el del Club de Paris, por nombrar solo algunos y nos dejaron sin rutas, sin gas natural y sin producción de energía eléctrica (recuerden la gestión de Scioli y en todo el Sur del pais, el tema de las rutas) y sin trenes de carga. Nos metieron a los Moyano y a varios sindicalistas como Biró, a los que les dieron un poder que no deberían tener y pueden aún paralizar el país, para defender sus intereses personales y no los de los trabajadores. Generaron a lo largo y ancho del país que miles de individuos tengan incrementos patrimoniales mal habidos, mientras que otros morían de desnutrición (comunidades aborígenes)

No dejaron siquiera una base sólida desde donde comenzar a construir un país mejor, si construyeron la grieta del odio y aún hoy la siguen agrandando, cambiaron la cultura del trabajo por la vagancia social y jugaron con los Derechos Humanos, que son para unos si y no para otros no, entendidos en su más amplia dimensión.

Hoy prometen remedios gratis para jubilados, que ya los tienen con un simple tramite; prometen poner plata en el bolsillo de la gente (imprimiendo billetes unicamente) y comparan al país con Venezuela, con Pindonga y Cuchuflito, como si todo fuese una joda por Twitter y no es así.

Los mercados están expectantes y hacen subir el dólar, en tanto los ahorristas esperan a agosto y si la elección da cuenta de que ganaría la formula Fernández -Fernández, comenzarían los retiros de depósitos en dólares y los pesos se irían al dólar como reserva de valor, que no quedarían en los bancos para evitar otro corralito y una nueva confiscación por parte del gobierno mencionado, lo que lo dejaría sin reservas para sostenerse.

El nuevo modelo económico de los Fernández, comenzaría por un brutal ajuste y el no pago al FMI, lo cual nos dejaría sin ayuda externa, tanto de éste organismo como del Tesoro de Estados Unidos u otros países Europeos, con las consecuencias que ello socialmente va a implicar, se nos cerrarían los mercados externos y nos embargarían hasta lo que no tenemos.

De darse este contexto, las crisis las sufrirán las Provincias Argentinas y los Municipios en general. Aunque hoy muchos de ellos se quejan, hacen obra pública con fondos Nacionales o Provinciales, dado que sus tasas apenas les cubren los sueldos de sus plantas de personal y llegan a equilibrar los presupuestos con dineros co-participables, por lo que difícilmente puedan hacer lo que prometen en campaña, si llegasen al poder del Estado, los mismos que fueron sacados por el voto popular en 2015.

Tenemos un panorama complejo por delante que no lo van a solucionar quienes nos hundieron en la crisis que hoy se profundizo por malos cálculos en el sistema económico, como por situaciones externas desfavorables, pero también porque los anteriores gobernantes pensaron un modelo de país que podían dominar, que solo estaba en sus mentes, influenciadas por Hugo Chaves, los hermanos Castro y los ex-revolucionarios como el Che Guevara y los ex-montoneros como Fernando Vaca Narvaja o Mario Firmenich, hoy nuevamente caminando libremente en nuestro país, esperando que ganen sus posibles asesorados y todos los que hoy están presos por corruptos, salgan libres para volver a hacer más de lo mismo.

Tampoco hay que olvidar que intentan copar a la Justicia políticamente, a fin de poder presionarla y manejarla a su antojo, para lo cual hoy día, sus Senadores allegados, no tratan los pliegos de mas de cien jueces que deberían cubrir los Juzgados para los cuales son propuestos.

El país se cambia, cuando los funcionarios no se repiten en los cargos políticos, cuando sus familiares dejan de heredar el cargo a dedo, cuando la corrupción y el narcotráfico son desterrados de todos los ámbitos y cuando tomemos conciencia de que un país se construye como una casa, con bases sólidas y ladrillo sobre ladrillo, pero además cuando podamos discernir entre lo bueno y lo malo, no entre lo que nos conviene o no nos conviene, según la promesa electoral de turno que casi siempre es una falacia que intenta ser creíble, sino entre aquello que nos beneficie a todos y cuando fundamentalmente aprendamos a votar con criterio lógico.