FLORENCIO VARELA: ¿Cuáles son las propuestas de quienes integran el “Comité de Crisis”

FLORENCIO VARELA: ¿Cuáles son las propuestas de quienes integran el “Comité de Crisis”

23 agosto, 2020 Off By demo

Entre sus integrantes se encuentran los presidentes de todos los bloques políticos y algunos concejales integrantes de bloques casi unipersonales, reconocidos al romper los bloques que integraban al inicio casi de sus elecciones en una banca.

Se sobreentendería que sus propuestas al Intendente Municipal, en medio de un largo periodo de cuarentena, en primer lugar deberían ser concordantes con las preocupaciones de comerciantes que generan trabajo, pagan tasas e impuestos y ayudan con ello a que sus dietas y los sueldos de los funcionarios sean depositados los primeros días de cada mes, trabajen o no, sesionen o no.

En segundo lugar, las mismas deberían ser de público conocimiento al no ser información reservada, con el fin de que la sociedad toda conozca la labor que desempeñan, las novedades que los afectan en sus comercios y su vida particular y las ayudas municipales o estatales a las que podrían acceder, pero nada se difunde, todo se esconde, sin que haya motivo valido alguno ¿o será que no hay propuestas que valgan la pena?.

Sabemos que muchos de ellos solo están para escuchar al Intendente por zoom, preguntan poco y proponen menos, algunos miran hacia la violencia de género aumentada con la cuarentena y piden declarar “la emergencia”, se acuerdan tarde, no sirve. Están para legislar, presentar ideas novedosas, no seguir lo que hace un diputado o senador.

Nadie se preocupo de decirle al Intendente que suspenda la Tasa de Seguridad e Higiene que no tiene contraprestación alguna o los cobros de tasas que no afectan la recaudación municipal. Ninguno de sus integrantes tuvo la capacidad de ver que al cerrar la actividad escolar, las librerías iban a ir muriendo de a poco, hasta bajar la persiana en forma definitiva, no tuvieron la idea de recurrir a la AFIP para que prevea planes de pago para comerciantes monotributistas con deudas, como lo hace ARBA.

Si aprobaron en menos de catorce minutos más de cincuenta proyectos, la mayoría del Ejecutivo Municipal, relacionados con importantes fondos para combatir el COVID en el distrito, sin embargo ésta inversión no se sabe adónde se invierte, ni se da información al respecto. Solo conocemos que los Centros de Aislamiento Municipales no llegan nunca a cubrir ni el 50% del cupo previsto porque la gente se queda aislada en sus domicilios o se interna en clínicas fuera del distrito (lo expresan los mismos partes de prensa municipales).

La enseñanza vía digital tampoco llega a todos, ni sirve para ayudar a este rubro del comercio que tuvo que bajar la persiana al inicio de la cuarentena, sin poder abrila nunca más y a nadie “de los representantes del pueblo” se le ocurrió alguna forma de apertura o atención con persiana baja, tomando las medidas sanitarias de seguridad correspondientes.

Asi las cosas, me toco ver como una pareja de jóvenes con tres niños, dos pequeños y otro en un nivel secundario, que alquilaron un local, invirtieron unos $250.000 en insumos de librería y solo pudieron abrir por menos de un mes, el gobierno nacional con sus DNU los obligo a cerrar, no pudieron abrir nunca más, tampoco recibieron el IFE ni ayuda alguna por ser uno de ellos monotributista clase “A”. Del municipio ni hablar, solo prorrogo el cobro de las tasas.

En el día de ayer vi la cortina de su comercio semi-levantada, me acerque a ver si iban a abrir y ambos con lagrimas en sus ojos, me contaron su historia, sus deudas, sus imposibilidades de pago y el golpe que les significaba a su grupo familiar incluyendo a sus hijos, sin trabajo acumularon otras deudas que no saben como van a pagar, encima la AFIP les requiere el pago al contado de la deuda atrasada, por tanto cerraban en forma definitiva, perdiendo todos sus ahorros.

El Estado aquí y en miles de casos similares, brilla por su ausencia y sin embargo muchos de estos funcionarios, lo endiosan por las redes sociales. Me fui de allí con una lágrima en los ojos y lleno de impotencia, no podía hacer nada, el daño causado por el gobierno nacional, el provincial y el municipal ya estaba hecho, los habían arruinado, les habían quitado sus sueños y su proyecto de vida, a nadie le importo.

Cuidar la salud social, sin descuidar la economía era la clave, ser más flexible y sensible en algunas cuestiones, algo difícil de pedir a quienes manejan todo desde un escritorio, a quienes mal gobiernan y desconocen todo el sacrificio que implica crear una fuente de trabajo y mantenerla, solo saben generar desconfianza, a tal punto que toda persona que tenga un pequeño capital para invertir lo piense dos veces y no lo haga por temor a que el Estado se los quite por las variadas vías impositivas que tiene.