Los detalles de la entrega vigilada que permitió desarticular una organización que exportaba e importaba estupefacientes. La hipótesis de los investigadores es que exportaba cocaína a Europa e importaba desde allí drogas sintéticas. Los envíos se hacían a través de empresas de correo internacional. La entrega se inició en Estados Unidos y culminó en la sede de un correo internacional en el barrio porteño de Constitución, con un trabajo conjunto de la Aduana y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. El paquete de la entrega vigilada contenía guantes de boxeo. En una falsa pared se ubicaron 6.5 Kgs de extásisi que fueron cambiados en el aeropuerto de Miami por otra sustancia inocua. 

La entrega vigilada de una encomienda permitió desarticular una organización que traficaba estupefacientes entre Europa y Argentina y que al menos tendría vínculos en el comercio de la droga también con Chile. Los representantes del MPF sospechan de una organización que importa drogas sintéticas y que exporta cocaína. En todo los casos, el tráfico se realizaba con el estupefaciente oculto en mercadería que viajaba a través de los sistemas de envíos aerocomerciales.

El procedimiento previsto en la ley 27.319 de Investigación, Prevención y Lucha de los delitos complejos fue propuesto en el caso por el MPF y permitió la detención de dos ciudadanas colombianas, de uno colombiano y de un argentino en el centro porteño a fines de septiembre.

La investigación se encuentra a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N° 3, a cargo de Emilio Guerberoff, y cobró notoriedad a partir de la detección del tráfico de cocaína oculta en una figura artesanal del personaje de historieta Mafalda, construida con una suerte de venecitas que contenían la droga, y que debía salir del Aeropuerto de Ezeiza con destino a Holanda.

El estupefaciente oculto -314 gramos de cocaína- en esa figura fue detectado por un control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria el 2 de junio pasado. El hecho comenzó a ser investigado por el fiscal Guerberoff, con la intervención del Juzgado en lo Penal Económico N°8.

La fiscalía pudo determinar que el remitente de esa encomienda era un hombre de 32 años domiciliado en la provincia de Buenos Aires.

Entretanto, el 2 de septiembre el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América detectó en el Aeropuerto de Miami un cargamento de 6,5 kilos de éxtasis oculto en una suerte de falsa pared de un paquete procedente desde Holanda. La agencia estadounidense avisó a la Aduana Argentina, que a su vez se puso en contacto con la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR). Este organismo del MPF, entonces, inició una investigación preliminar que, a poco de andar, le permitió determinar que el destinatario de ese cargamento era el remitente que había enviado la figura artesanal de Mafalda. En virtud de todo ello se propuso unificar las investigaciones.

La Aduana le informó a la Procunar que el mismo hombre de 32 años figura como remitente de un envío al Reino Unido, el 11 de junio pasado. Esa encomienda no llegó a ser detenida y pasó desapercibida, pero quedó el registro de su remisión. “En virtud de la modalidad detectada en otras investigaciones, es posible inferir que la misma organización pueda estar enviando cocaína al continente europeo como pago de las drogas sintéticas recibidas”, concluyó la PROCUNAR en el cierre de la investigación preliminar iniciada por el reporte de los 6,5 kilos de éxtasis en Estados Unidos.

Entrega y persecución

Tras la unificación de las investigaciones, los representantes del MPF propusieron la realización del procedimiento de entrega vigilada con la caja detectada en Estados Unidos. Un paquete de similares características -con una sustancia inocua pero de apariencia similar a la secuestrada- fue preparado para que continuara su viaje a la Argentina bajo la vigilancia de las autoridades de nuestro país, con la intervención y colaboración de personal de Aerolíneas Argentinas.

El objetivo de la medida era “conocer los estratos jerárquicos más altos de la cadena de narcotráfico analizada”, indicó la PROCUNAR en la remisión al fiscal, para que a su vez requiriera al juez la autorización del procedimiento.

La entrega vigilada fue autorizada y el paquete llegó a Ezeiza en el vuelo procedente de Miami el 21 de septiembre. Personal de la aerolínea de bandera entregó la caja acondicionada por las autoridades estadounidenses a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y a la Aduana, quienes labraron las actas pertinentes.

Cuando el destinatario se presentó a retirar el envío fue detenido por la Policía de Seguridad Aeroportuaria. El sujeto manifestó que había sido comisionado para retirar la caja y entregarla en otro lugar, tras lo cual facilitó la tarea de la fuerza de seguridad, con la anuencia judicial. El hombre aceptó que la propia fuerza de seguridad pudiera mantener un control de los mensajes que intercambiaba con su teléfono en el trayecto.

El sospechoso debía encontrarse con una mujer en la esquina de un kiosco. Esa mujer estaba hablando por teléfono celular y mirando los movimientos de automóviles. Individualizada, primero comenzó a caminar en contramano y luego corrió y se subió a un taxi, hasta que se la perdió de vista.

La investigación permitió identificar el lugar al que se dirigía la mujer. El personal policial pudo ver mientras intentaba ingresar y logró detenerla. En el mismo edificio, el personal de la PSA detuvo a otra mujer. Ambas son de nacionalidad colombiana. Las averiguaciones practicadas en el lugar derivaron en cuatro allanamientos y en la localización y detención en la vía pública de un hombre también colombiano cuando intentaba escapar en una moto.