Se menciona como corrupto todo aquello que se descompone, que se pudre, frase que se aplica a todos los cuerpos de la naturaleza, aunque en los casos del ser humano, su significado se amplía asociándose a la idea de que lo que se corrompe es la moral, la ética, la honorabilidad de una persona, invadida por la codicia.

La codicia en el ser humano, se define como la tendencia a querer cada vez más, en general esta asociada al poder y a la acumulación de riquezas, sin importar como se logre, si cometiendo delitos, estafando al Estado o al otro que se dice defender. Las formas son infinitas y se adaptan a los tiempos modernos-

El ser codicioso y corrupto, esta en la naturaleza de muchos seres humanos, aunque esta condición de bajeza, de deshumanismo, de falta de conciencia solidaria, se ve más en el ámbito de los funcionarios públicos, de políticos, poder judicial, gremialistas y empresarios que actúan bajo el imperio de cualquier gobierno a sabiendas que estos harán “la vista gorda” sea por razones de conveniencia, amiguismos o para no decaer en su imagen ante toda la sociedad, en especial si esta los voto.

Los casos que comienzan a tener resonancia pública en la actualidad fueron las compras efectuadas por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación pagando precios exorbitantes sobre aceites, fideos, azúcar, arroz y otros insumos que en un supermercado mayorista se consiguen a un 40% menos; lo siguió el PAMI, bajo la dirección de Luana Volnovich, novia-esposa de Máximo Kirchner y ahora el Director recientemente nombrado del Instituto Malbrán quién llama a oferentes de test para el Conovirus por email, si hacer -como corresponde- el correspondiente llamado a Licitación Pública.

Sobre el caso del Ministro Arroyo, el hilo lo corto el Presidente Fernández, quién aseguró públicamente haber frenado los pagos, aunque la mayor parte de la mercadería fue entregada por el intermediario que infló los precios y sus presuntos catorce asociados que fueron separados de sus cargos, aunque quizás varios retornen en otros más alejados.

En el caso de Luana Volnovich, sus excusas fueron las mismas de Arrojo, sin fundamento, no creíbles, en una funcionaria de su rango, menos cuando maneja unos 500 millones de dólares de todos los jubilados, sobre esto Alberto Fernández, no dijo nada, ni siquiera hay investigaciones en curso por parte de la Justicia, tampoco se conocen denuncias hacia los creadores de empresas truchas para oficiar de proveedores.

En el caso del Malbrán, aún no se concreto nada, por el momento el periodismo puso en evidencia una maniobra poco clara y quizás esto sirva para abortar otro hecho que parece apuntar a negociaciones poco claras, aprovechando la pandemia que se cierne sobre nuestra humanidades.

Los corruptos son delincuentes de guante blanco, que actúan planificando sus acciones en base a una ambición desmedida, no tienen conciencia moral y menos sensibilidad social, no se toman vacaciones y se encuentran en variados lugares, son los que hunden a un país, los que empobrecen a grandes sectores de la sociedad, su ambición puede ser neutralizada cuando son denunciados, se los separa de la función pública o de las empresas y tienen como destino la cárcel y la decomisación de los bienes mal habidos, pero también cuando los gobernantes sean honestos, honorables y tengan como objetivo primordial obrar con transparencia en todos sus actos de gobierno, dando el ejemplo y en ello va de suyo que toda la sociedad tiene la obligación de comprometerse, se no dejándose corromper o bien denunciando todo acto que cercene sus derechos a tener una mejor calidad de vida, sea en la Justicia o en los medios de comunicación masiva para que no queden en la oscuridad y lo puedan manejar unos pocos a su antojo.

Todos tenemos derechos y también obligaciones, construir una sociedad mejor es hacer valer nuestros derechos y contribuir a erradicar todo tipo de delincuencia, más aún cuando los hechos de corrupción constituyen una acción que minimiza las capacidades del Estado, en lo que significaría una mayor distribución de bienes y servicios en momentos que mas se necesitan y esperan.