La foto que ilustra la nota, corresponde a la cola del Banco de la Nación Argentina, ubicada frente al edificio de Desarrollo Social, dónde las colas de para cobro de planes sociales y tramites al interior del banco erán , la primera de unas dos cuadras, la segunda de algomás y la tercera de jubilados y discapacitados de unas 30 personas.

En funcionamiento solo cuatro cajeros de los seis disponibles, en los cuales el personal policial y un solo empleado de la empresa de Seguridad SISEG turnaban a la gente.

En una media hora que estuvimos en el lugar, se pudo observar a cuatro efectivos de la policía de la Provincia de Buenos Aires, que contestaban preguntas a la gente que se agolpaba sobre ellos, lo mismo hacía la persona de SISEG, compartiendo todos ellos el espacio reducido del lugar de ubicación de los cajeros.

Si bien todos utilizaban barbijos, no había tomas de temperatura ni alcohol en gel, salvo para los que ingresaban a las caja del banco con turnos previos.

En el agolpamiento de personas inquietas por preguntar en la puerta del banco, sobre la vereda, no se mantuvo nunca la distancia prudencia como para no contagiarse y ello por más barbijo que se utilice implica el riesgo de contagio por contacto.

Hay una mala costumbre de las autoridades del Banco, la policía y la empresa de seguridad están para brindar seguridad al banco y a las personas, no para hacer de empleados bancarios, porque descuidan lo esencial y arriesgan su salud y la de sus familias al cumplir una función que claramente no les corresponde, pero nadie ve ni cambia esa modalidad y cada día tenemos más efectivos contagiados por ir más allá de las funciones que deben cumplir, así les paguen un adicional y son muy pocos los que les agradecen el ser serviciales.

Cuando algo sucede, se los mete a todos en una misma bolsa y estos gestos pasan desapercibidos para una sociedad que tiene memoria corta.

Una gran mayoría de las personas parecen no entender que cuidar la distancia de dos metros entre unos y otros es la clave para no contagiarse, seguir amontonándose es no ser responsable ni de uno ni de los otros y de esa forma, vamos a estar con una cuarentena permanente, donde llegar a la “normalidad” se ve aún lejano, cuando todo depende de nosotros mismos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here